Que los líderes de Acción Nacional son una “pandilla de cuatreros”; que la candidatura de Isabel Wallace es una broma; que Josefina Vásquez Mota no llena estadios y que en el proceso interno de Miguel Hidalgo se rasuró el padrón, fueron algunos de los cerillos que Lía Limón encendió luego de renunciar al PAN.