Lo adquirimos de forma hereditaria. Y cada vez que en el país se observa un movimiento brusco del dólar, los síntomas se manifiestan. Y aunque se ha experimentado con medicamentos no se ha encontrado el tratamiento ideal. Lo que se sabe es que este padecimiento es sumamente dañino y puede paralizar al cuerpo económico nacional. ¿Quiéres saber si estás contagiado?